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jueves, 28 de enero de 2010

Una canción para venirse arriba:

A ver, corrían los locos, locos años ochenta. Habíamos entrado en la OTAN, las carpetas de mis hermanas llevaban pegatinas de Rick Astley y Rob Lowe, Canción triste de Hill Street y Se ha escrito un crimen eran de visionado obligado.

La heroína campaba a sus anchas y la movida madrileña había hecho mucho, mucho año.

No obstante, de entre las tinieblas reinantes, sin saber cómo o por qué, surgió una esperanza para los no alienados ... una tormenta de truenos sin luz ... el fuego que brota de un volcán ... pero a veces, también ... un helado manantial ... y aún más.

Y este milagro esplendoroso, esta luminosa esperanza tocó los corazones de los fieles con sus ... cuerdas de acero

Barón Rojo - Cuerdas de acero

Y aún hoy, más que nunca, lo sigue tocando.

¡¡Salud!!